Ubicada a solo 1,9 km de Milford Beach, Castor Bay Homestay es una casa de huéspedes en el distrito North Shore de Auckland que ofrece WiFi gratis y estacionamiento privado. Esta propiedad de una sola habitación dispone de acceso a un patio con mobiliario exterior y brinda a los huéspedes vistas tranquilas a la calle.
La casa se encuentra a 10 km del Auckland Harbour Bridge, a 11 km del North Head Historic Reserve y a 14 km tanto del Viaduct Harbour como del Aotea Centre. Aotea Square también está dentro de los 14 km, mientras que el aeropuerto de Auckland queda a 33 km.
El alojamiento incluye una amplia habitación doble con entrada privada, equipada con almohadas con y sin plumón, calefacción, suelo alfombrado combinado con detalles en baldosa o mármol, zona de estar con sofá y escritorio para trabajar, así como plancha y tabla para planchar. La cocina americana cuenta con placa eléctrica, nevera, microondas, tostadora, hervidor eléctrico y cafetera junto al menaje necesario para preparar té o café en la mesa del comedor.
El baño privado dispone de artículos gratuitos como champú, acondicionador y jabón corporal, secador de pelo, además cuenta con ducha tipo walk-in sin escalones para facilitar el acceso. Los huéspedes disfrutan de servicios completos que incluyen aparcamiento gratuito adaptado para vehículos accesibles, detectores de humo, extintores dentro del alojamiento, conexión a internet por WiFi gratis en todas las instalaciones, enchufes junto a la cama, televisor plano equipado para entretenimiento, además garantizan privacidad gracias al ingreso independiente.
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El alojamiento ofreció una suite impecable y acogedora, con ropa de cama lujosa y colchones firmes que garantizaban un buen descanso. La ubicación fue tranquila y apacible, cerca de la playa y con mucha luz natural durante el día. Se recibieron detalles muy cuidados al llegar, como vino, chocolate, leche fresca, cereales y fruta. El espacio contaba con zonas separadas para desayunar y dormir, además de aire acondicionado que resultó ideal para los días calurosos. La decoración vintage aportó un toque nostálgico que hizo el ambiente aún más especial.

